Implacable frontera

 

El sonido de la bacas bajando la montaña nos despierta, un pastor de cara curtida viene a ver como hacemos las mochilas y arreglamos un pequeño percance en la moto.
Las carreteras de Turquía le han pasado factura al snorkel que hicimos con dos mangueras de jardín, en uno de los baches la rueda trasera subió tanto que engancho los tubos y los izo picadillo.

Cortamos los tubos y revisamos el sistema de admisión, el filtro estaba super sucio ya que durante varias horas la moto estuvo espirando el aire de dentro el guardabarros trasero. Aun así el filtro izo su trabajo manteniendo la admisión limpia. Limpiamos todo y dejamos la entrada original de la moto guardando los recortes de manguera para montarlo de nuevo si es necesario.

imageNos despedimos del pastor y bajamos al río a lavarnos las manos y la visera del casco, ahora si podíamos volver a la carretera, Iran estaba a menos de 400 kilometros.
Durante el dia el viento y el desnivel estuvieron muy presentes pero la moto funciona perfectamente y poco a poco vamos acercandonos a la fronera Irani.Entramos en la ciudad de Doğubeyazıt al ataedecer, alli cargamos los jerrycans a tope y el deposito de la moto ya que en Iran no podemos pagar con tarjeta.
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Después de avituallarnos de gasolina y comida decidimos comer un autentico kebab Turco, tuvimos la suerte de acabar en un local donde el hombre que nos atendió hablaba ingles y aprovechamos la ocasión para preguntar sobre la situación Kurda en Turquía.

Supusimos que la cantidad de tanquetas y vehículos policiales que estaban por la zona, no tenían que ver con la frontera iraní. La cena nos puso más al día de la realidad de la zona pero nos robo la preciada luz solar
para encontrar un zona de acampada.
Salimos de la ciudad sin dudarlo, dirección Irán nos quedaban 20 kilómetros de estepa pedregosa para acampar antes de la frontera.
Salimos del asfalto con noche cerrada y un viento implacable que nos recuerda a la Tramuntana d’Empordà. Los 400 metros de piedras, desnivel y arbustos nos exprimen y consiguen tirarnos al suelo por segunda vez en el viaje, levantamos la moto y seguimos en busca de un sitio apartado de la carretera y lo más rezagado del viento posible.
A los 10 minutos nos damos cuenta que el viento aumentaba y el terreno no tiene el potencial para protegernos, asumimos que vamos a hacer un vivac bastante extremo y que no es una posibilidad montar la tienda en estas condiciones ya que podría romperse.
Levantamos una pequeña pared de piedras para zafarnos del viento mientras los rayos de una tormenta en el horizonte nos recuerdan que esta situación podría ser mucho peor. Una ráfaga nos vuelve a recordar que hay que estar atento a los detalles tirándonos la moto al suelo. La levantamos sin ningún desperfecto y alineamos la moto al viento para no lamentar algún desperfecto a nuestra querida y dura Frankenstein.

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Foto de la mañana siguiente, y si habréis notado que hay la tienda montada, como puede ser esto. A las 4 de la mañana el viento cesó y los mosquitos se adueñaron de la zona en un santiamén. Hasta el punto de despertarnos y obligarnos a montar la tienda. Estas estepas llenas de rastrojos son implacables con sus cambios bruscos de ambiente.

3 comentarios en “Implacable frontera

  • Molt contents de tindre noticies . pel que dieu veiem que esteu be .poc a poc aneu fent cami .paciencia , perseverancia arrivereu a desti .seguiu aixi .per cert Lena , ahir varem veure el teu doble a la platja,ens vam pensar que eres tu , ja que es clavada a tu .molts de petons i abraçades .Fins aviat .

  • Des de Motorsport tv estem molt contents de veure que seguiu bé i que a pesar de tots els entrebancs i les dificultats seguiu endavant i amb bon humor. Per cert el lloc de acampada em sembla precios.

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