¿Kazakstan nos esta poniendo a prueba?

Nos despertamos temprano, caia lluvia y el ambiente era frio. Almorzamos 4 frutos secos y algunas galletas de dias anteriores que habíamos dejado en la tienda la noche anterior.

Progresivamente la lluvia fue marchando, momento que aprovechamos para desmontar el campamento.

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El cielo oscurecido nos avisaba que quizás íbamos a tener fiesta otra vez.

Para nuestra sorpresa el asfalto se adelanto, empezando a presentar trozos en muy mal estado, algo que cambio progresivamente a mejor quando estos trozos estaban siendo reparados. Cuando pensábamos que lo teníamos todo controlado hiendo tranquilamente detrás de un camión, nos sobrevino la traición.

Entramos normalmente en una zona en obras llena de gravilla gruesa, aparentemente el camión no se undió ni  desplazo grabilla al entrar en aquel mar de piedras. Pero nuestra moto no reacciono igual, la rueda delantera se hundió como si de arena se tratara. La Frankenstein se volvió ingobernable! Aminoramos la velocidad mientras la moto iva haciendo tumbos, solo pudimos cogernos fuerte e improvisar la recepción contra el suelo.

La defensa izquierda impacto vigorosamente contra el suelo, levantando gravilla y frenando la moto en seco. Nuestros pies permanecieron debajo de la moto sin engancharse gracias  a la gran defensa de Cirujano Papanatas. Nos miramos preguntándonos si el otro estaba bien, nuestras caras decian lo mismo: Levantemos la moto más rápido de lo que se había caído, no teníamos ganas de ser transformados en choped gracias algún camión.

Con calma avaluamos los daños, esta vez la defensa se había doblado. A causa de absorber todo la energia de la moto en la gravilla. A cambio la maleta trasera no había sufrido ningún daño.

El problema es que el jerrycan de gasolina ahora tocaba las aletas de refrigeración del motor. Devíamos arreglar aquello para no transformarnos en una antorcha.

Nuestra fortuna nos dejo a 100 metros un para de obreros Kazacos curtidos con una palanca y un mazo, ellos operaban una gran maquina niveladora.

captura-de-pantalla-2016-12-14-a-las-3-58-09Con mucha habilidad y unas ganas de ayudar tremendas nos enderezaron la defensa en un momento.

Comprobamos que lo jerrycans no tubieran contacto con el motor y nos aseguranos que las sujeciones estaban firmes.

Nos despedimos de nuestros salvadores y con el motor ya en marcha seguimos adelante teniendo muy presente que el camino en cualquier momento te puede traicionar, devíamos poner más de nuestra parte para anticiparnos a aquellas situaciones.

Comimos en una casa/restaurante de carretera, allí es muy común que los bares de carretera sean las casa donde vive la gente con una gran habitación adosada para usarla como comedor, carne con arroz muy bueno por 2€ y poco.

Comida típica KazakastanDespués de esta energética comida pasamos el resto de tarde encima de la moto intentando acercarnos lo más posible a la capital hasta que unos policias nos pararon supuestamente por no llevar la luz encendida.

Aquello fue otra broma de mal gusto, unos pobres intentando sacarse un sobresueldo quitándonos el carne internacional de conducir. No voy a juzgar la acción porque no conozco la situación que estarán viviendo pero si que me atrevo a decir que estoy seguro que no lo harán por placer. Nuestra estrategia de tontos del culo volvió a funcionar y en menos de media hora teníamos el carnet de conducir y la atención de aquellos policias que dejaron de creer que heramos unos turistas adinerados visitando su pais. Nos despedíamos de aquellos policias con la sensación de haver ganado las olimpiadas de la empatia.

Quando el sol ya estaba cayendo buscamos un buen sitio para acampar al lado de la carretera. Havia unos arboles que nos darían cobijo.

Al instalar nuestro campamento y cocinar un poco de arroz con verduras deshidratadas nos percatamos que en la zona había un numero importante de mosquitos. Ni el frio ni nuestras gruesas chaquetas hacían desistir aquellos curtidos insectos de picarnos en la cara o las manos.

Por suerte el cobijo de los arboles vino en forma de leña para hacer un fuego y añadir hojas verdes para que el humo combatiera los mosquitos mientras nosotros disfrutábamos la cena con el calor fel fuego.

Campamento Kazakastan

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