MANUAL DE SUPERVIVENCIA PAPANATAS – CONSTRUIR UN REFUGIO NATURAL

En este post del manual de supervivencia Papanatas os invitamos a rescatar vuestro yo más primitivo, a interactuar con la naturaleza y a sentir el flujo de energías que recorren los parajes naturales.

Construir un refugio natural

Os puede parecer que vayamos a hablar de alguna corriente filosófica, pero nada más lejos de la realidad. Hablaremos de cómo construir un refugio natural. Hablaremos del viento, de la radiación del sol, la humedad del bosque y de la energía que almacenan la madera y las piedras. Veremos y analizaremos como todos estos factores interactúan con nosotros, realizando un intercambio de energía y generando un impacto beneficioso o negativo a nuestro confort.

Lo que nos ofrece el material específico.

Nuestro material de montaña o de acampada normalmente intenta aislarnos todo lo posible del medio que nos rodea, de esa forma, consiguiendo reducir la transferencia de energía. Esto puede ser muy positivo si nos encontramos en los lugares más inhóspitos, donde nuestra supervivencia depende de este tipo de material. De lo contrario, en nuestra opinión, nos lleva a una progresiva pérdida de contacto con la naturaleza, mermando nuestras capacidades más básicas y nuestros instintos más primarios. En ocasiones llevamos tanto material que ya no importa si acampamos en un desierto o en un bosque, si va a llover o vamos a estar expuestos al sol, ni siquiera vamos a preocuparnos por lo que nos puede ofrecer el entorno porque cargaremos con todo lo necesario e incluso con algunas cositas más. «Pepe ¡¿No me digas que te has olvidado la tostadora?!»

destacadaEn Papanatas Team te invitamos a ser un poco más salvaje.

Vamos a imaginar que tus amigos son igual de descerebrados que nosotros y te retan a pasar una noche a la intemperie sin tienda de campaña. Vamos a seguir imaginando. Tú eres un buen papanatas, como nosotros, aceptas el reto sin ni siquiera pensártelo y al día siguiente ya estás en medio del bosque preparado para afrontar la situación ¡Eso es! ¡Bien echo campeón! Ahora nos toca a nosotros ser esa voz Papanatas en tu interior que te guiará en el transcurso de tu Papa-aventura.

Siente el entorno

¡Sorpresa! Aquí no hay edificios, ni centros comerciales, ni siquiera estamos cerca del bar de manolo. Pedir una habitación en un hotel de 5 estrellas está totalmente descartado, así que toca espabilarse para lograr dormir lo mejor posible.

Antes de empezar a construir nuestro refugio debes conocer el entorno en el que te encuentras. La observación va a ser tu mejor arma, así que más vale que afiles tus sentidos y mires bien a tu alrededor. Una manera increíble de sentir tu entorno es quitándote los zapatos y andando descalzo. De esta forma, notarás mejor la temperatura de la tierra y la humedad. Si te sientes demasiado tonto andando descalzo por el monte, prueba a ponerte a gatas y tocar la tierra con las manos, entiérralas si es necesario.

Escoge un lugar para tu campamento

Escoger el lugar donde vamos a acampar es lo más importante. Por muy buen refugio que hayas construido, aunque consigas encender fuego y el tiempo acompañe, si has acampado en una cara norte o vaguada lo más probable es que pases frio. Estos lugares pueden ser cómodos en verano para refrescarse, pero si pasas allí la noche te acordaras de no repetirlo. Por otro lado una ladera sur tendrá un bajo nivel de humedad y el sol habrá calentado durante todo el día la zona. Además, los primeros rayos de la luz del día empezaran a calentarte rápidamente.

Por lo tanto en cuanto a la elección del lugar, podríamos decir que en la gran mayoría de los casos, sea verano o invierno, deberás buscar un lugar seco en el que levantar tu refugio. La vegetación te dará muchas pistas de si te encuentras en un entorno seco o húmedo. Los rasgos más característicos de un lugar húmedo y que debemos evitar son los siguientes:

• Musgo
• Plantas con tallos verdes repletos de savia y agua
• Lugares con vegetación densa
• Lugares donde la vegetación no deja pasar los rayos del sol hasta la tierra.

campamento surEste campamento esta encarado al Sur. El sol calienta a los Papanatas y da energía a las placas solares. El montón de piedras corta el viento y refracta la radiación del fuego.

Controlar la temperatura.

Como ya sabrás, durante la noche la temperatura ambiental baja, pero lo que quizás desconocías es que la temperatura corporal, al cabo de 4 horas de concebir el sueño, también baja. Estos dos factores sumados, pueden dar como resultado una mala noche o incluso despertarte por culpa del frío.

Para evitar esto hay que tener dos cosas en cuenta:

Aislarnos del frio: Copiar a la naturaleza es casi siempre la mejor idea. Fabricar un nido como los pájaros es el concepto que debes aplicar. Debes conseguir suficiente material orgánico como para poder aislarte del suelo y del aire que nos rodea. Es importante recalcar que, si es posible, este material debe estar seco, evitando así, que aumente el índice de transferencia de temperatura. Si no encuentras plantas u hojarasca seca, es preferible utiliza la que este verde, pero nunca dormir directamente sobre el suelo, el cual tiene mucha capacidad de conductividad térmica.

Generar temperatura: El material orgánico, además de ser útil como aislante, también se puede utilizar como combustible. Hacer fuego es una gran solución al frio, pero mantener el fuego mientras duermes y que este té caliente durante toda la noche puede ser más complicado. Una de las soluciones que te proponemos es que cabes un agujero en el suelo y que hagas el fuego en su interior. Esto, en primera instancia, te permite tener el fuego encerrado y controlado. Pero no solo eso. Cuando vayas a dormir y la madera se haya reducido a unas gruesas ascuas, lo que debes es tapar de nuevo el agujero, enterrando el fuego. De esta forma, las brasas calentarán la tierra durante toda la noche y si por la mañana lo destapas, es probable que aun esté encendido, resultándote fácil reavivarlo.

IMG_3525Foto de un campamento improvisado muy espacioso, los dos Papanatas y su material cupieron perfectamente dentro. El mantel de helechos los mantuvo aislados del suelo y pudieron dormir perfectamente.

Adaptar tu refugio al medio

Algo que aprendimos a través del fracaso fue a modificar los diseños de los refugios dependiendo de las situaciones o ambientaciones.

Un buen ejemplo de ello es la diferencia entre dormir en alto o en el suelo. Si duermes en el suelo tendrás una pérdida de temperatura por conducción, pero si duermes levantado del suelo te expones más al viento, lo que genera más perdida de temperatura por convección.

Dependiendo de la temperatura del suelo y la capacidad que tengas para aislarte de él, quizás será una mejor opción levantaré del suelo y dormir en alto. Por otro lado si la noche puede ser fría y ventosa quizás deberías replantearte la posibilidad de volver al suelo. Esto es, porque, al estar en el aire, las corrientes por debajo y encima de ti, tendrán el mismo efecto que el de un radiador. Como fatídico resultado, el aire te robará todo el calor.

05082014029Acampada de diferentes diseños con el mismo material. El diseño con hamaca fracasó. La pluma del saco resulto aplastada por el peso y se perdió el aislamiento, con el inevitable resultado de una mala noche.

Versión Extrapapanatas: Sin nada de material de acampada.

Una de las mejores maneras de conocer y aprovechar el entorno es no llevar material de acampada. Sacará lo mejor de ti y te obligara a ser original. El material empezará a perder importancia y el conocimiento y la improvisación ganarán terreno. Otro aspecto muy positivo es que te ayudará a conocer tus límites extremos y de confort. Tus prioridades inevitablemente cambiarán. De pronto, el nivel de tostado de tu pan ya no te importará lo más mínimo y quizás si lo haga la humedad de la noche o esa rama que te tapa los primeros rallos del sol.

IMG_1850Refugio natural construido por dos Papanatas y la ayuda de un cuchillo y una manta térmica. Consiguieron pasar una buena noche a mediados de noviembre sin disponer de sacos de dormir.

Sé un buen Papanatas y pruébate a ti mismo. Si fracasas, sabrás que estas en el buen camino, pues el fracaso tiene un claro papel en el aprendizaje Papanatas.

Queremos aprovechar para recordarte que para ir a la montaña sin material y hacer fuego se necesita conocimientos y un entorno controlado. Para no pasar de la aventura al accidente, actúa con responsabilidad y sentido común.

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