Toda la ayuda del mundo y más

La noche anterior estuvimos conociendo toda la familia y hablando con ellos, fue muy interesante, nos enseñaron el fantástico huerto de Lidiya la madre de Maxim, los dos hijos de Anelya Marat y Matvey. Incluso nos enseñaron fotos de cuando él estuvo en la sección paracaidista. Aprendimos las diferencias entre el idioma Kazako y el Russo y un montón de cosas más que fueron muy interesantes y divertidas.
Por la mañana nos quedamos en su casa hablando con su mujer y jugando con sus hijos, mientras esperábamos que el volviera del trabajo._dsc0252
Antes del medio día ya había vuelto nos subimos a su coche y nos fuimos a unos bazares gigantes al aire libre.
Allí todo eran prisas y gente transportando cajas, la cantidad de artículos era increíble!
Maxim se movía con soltura entre aquellas callejuelas repletas de Kazakos, preguntaba en una tienda y caminábamos 5 minutos. Íbamos saltando de tienda en tienda sin suerte alguna. Nos comento que el problema era que aun no era invierno y las tiendas aun no tenían las chaquetas preparadas. Al ver que no encontrábamos la chaqueta se puso a llamar por teléfono para intentar encontrar a alguien que tuviera la chaquetas.
captura-de-pantalla-2016-10-27-a-las-2-35-53-copiaVolvimos a subir al coche para ir a buscar algunas tiendas que le habían dicho por teléfono. De nuevo sin suerte, era sábado y las tiendas estaban cerradas.
Nos dijo que no nos preocupáramos aun podíamos encontrar la ropa de abrigo, ahora vamos a ir a casa de una exmilitar quizás ella las tenga.
Fuimos a un edificio de hormigón con pinta de la época sobietica, ally en la puerta de entrada había un panel metálico con un teclado, marco el código de seguridad y la puerta se abrió con un sonido seco. Al entrar vimos un par de electroimanes gigantes que mantenían aquella puerta cerrada, teníamos la sensación de entrar en un silo de misiles nucleares. Al ir acompañados de Maxim nos sentíamos seguros, subimos al 6 piso recorrimos un pasillo y en una de las muchas puertas que había no detuvimos.
Toc toc, la puerta se abrió y allí encontramos una familia cocinando.No había misiles ni nada por el estilo 🙂 sacaron del comedor un par de chaquetas gruesas con sus pantalones. Eran nuevas de trinca, nos las probamos, una a Papnatas Bobus le iba perfecta, la otra era gigante.
Pagamos 31€ por la chaqueta y los pantalones algo que nos sorprendió ya que son chaquetas del ejercito pensadas para usarse a -30 grados centígrados.
Al salir del edificio Maxim nos dijo que no nos preocupáramos por la chaqueta de Lena el iba a regalarnos sus propios pantalones y chaqueta!!
No sabíamos como agradecérselo, íbamos a poder continuar el viaje bien calentitos gracias a él!!

Nos fuimos a comer a su casa con toda la familia, probamos unas fantásticas verduras de su propio huerto.
Por la tarde nos despedimos de todos con un gran recuerdo de Aktobe (Kazakhstan)
familia-kazak
Nos subimos a la moto para ir a reencontrarnos con nuestro compañero Alvaro.
Por si alguien tiene alguna duda de si son hospitalarios los Kazakos saliendo de la calle de la casa de Maxim 2 hombres nos invitaron a tomar algo y comer con ellos en un restaurante, por desgracia tuvimos que rechazar invitación porque nuestro compañero Camarada Papanatas había pasado estos 3 últimos días en la otra ciudad con unos amigos Kazakos que había echo y ahora nos estaba esperando para ir con él.

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