La cabaña de los 100 años

La luz colandose atraves de las ramas de los arboles y atrabesando la antigua cortina nos despierta poco a poco.
Durante toda la noche nos fuimos conociendo todos mucho mejor, Ika el hijo pequeño de la familia era portero de la selección Georgiana y nos ayudaba un montón en las traducciones estaba echo un nervio feliz!
Por la mañana almorzamos todos juntos y nos propusieron ir a ver el bosque y luego a unas ” duchas especiales”. Sin ninguna duda les dijimos que si ya que nos sentíamos muy bien acompañados con ellos.
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Al final las duchas especiales resulto ser una caseta de madera donde dentro llegaban aguas termales naturales. Aquello nos sentó increíblemente, jugamos con el agua como niños pequeños.

Después de este divertido y relajante baño volvemos a la cabaña de madera para hacer una barbacoa con la carne de la zona, que por cierto esta muy rica. Nos despedimos de esta fantástica familia con un gran recuerdo de Georgia.
imageCon el estomago lleno de la fantástica comida y el alma repleta de buenos momentos. Volvemos a la carretera que nos llevara a Tiflis (Capital de Georgia)
Durante el trayecto nos percatamos de 2 cosas, algunos Georgianos conducen como locos y en el país se pueden usar coches ingleses y Europeos sin ningún problema.
La verdad es que nos sorprendió un poco porque ellos conducen com nosotros pero hay un montón de coches nuevos con el volante al revés con matricula del país. Llegamos por la noche a la ciudad y la cruzamos entera para dormir a las afueras así la mañana siguiente tendríamos a tiro Azerbayan.

Los 3 recordamos con gracia un gran momento que vivimos en un semáforo de Tiflis, cuando paramos las motos al lado de una furgoneta antigua y los conductores curiosos nos miran a nosotros y nuestras motos llenas de bultos. Pero a continuación paso a algo que dejo al conductor de la furgoneta en xoc. Nuestro compañero Papanatas Bobus se saca un mendrugo de pan seco del bolsillo de la chaqueta que aun conservaba del hotel Turco y mientras el semáforo esta en rojo empieza a comerlo a trabes de su casco con la mirada perdida en el infinito. Camarada Papanatas nos define la expresión del conductor como desubicado ya que esta viendo a 3 occidentales relativamente equipados con sus motos pero a la vez hay uno que esta comiendo pan seco.

Al final Seguimos un pista secundaria a la carretera donde estábamos, llegando a un bonito campo de hierva donde acampar y dormir.

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