La espera de los 4 días

Después del gran susto no íbamos a hacer más excursiones raras por el monte pero quizás alguna vuelta por la ciudad si.
A Camarada Papanatas le estaba fallando el movil, era la excusa perfecta para cojer la moto ir descubriendo la ciudad mientra encontrábamos una tienda con el movil que necesitaba.
Por la mañana no encontramos el modelo que necesitábamos pero si nos dimos cuenta que era fácil encontrar tiendas y centros comerciales donde vendían un montón de móviles diferentes.
Paramos a comer algo en un restaurante típico Georgiano, pero al aparcar las motos crak!!
Los retrovisores de las motos se tocan y el retrovisor de la Suzuki se parte irremediablemente mal.
Bueno es un retrovisor, creo que en los siguientes 3 días vamos a encontrar alguno que valga.
Comimos algo con tranquilidad y aprovechamos el wifi para buscar tiendas donde encontrar el retrovisor nuevo.
Cerca de las 4 volvíamos a estar encima de las moto en busca del movil y el espejo pero la tarde no fue atrapando poco a poco hasta llegar a un barrio de recambio gigante un distrito entero de desguace, algo posa apocalíptico total.
Habían creado un barrio en el centro de la ciudad con contenedores de barco juntos aquello creaba una red de calles estrechas con toldos y miles de piezas de coche colgando por todas partes algo increíble!!image
Pregúntanos de persona a persona por retrovisores de moto pero no había piezas de moto por ningún sito al final fuimos a parar única tienda de motos del sitio allí si tenían pero las roscas eran muy diferentes a las nuestras. En un momento salieron mecánicos de dentro al taller y se pusieron a llamar con sus telefonos aquello parecia la central de la CIA, la verdad es que el compañerismo entre moteros aveces nos deja increíblemente sorprendidos. En un momento nos dieron 3 direcciones más donde ir a mirar en la ciudad, pero nos miraron con cara de lo tienes curdo, uno de ellos con u ingles perfecto no dijo que la mayoría de cosas las pedían por internet en Rusia pero que quizás encontraríamos alguno de desguace o así. Después de toda la ayuda nos preguntamos de donde veníamos. Cuando supieron que veníamos de España con una 125cc nos clasificaron de “Crazy” en medio de muchísimas risas y comentarios de asombro.
Continuamos deambulando por el barrio buscando algún retrovisor de desguace sin mucha suerte al respecto pero con alguna otra foto de lo más interesante.
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Terminamos la jornada encontrando el movil que Camarada Papanatas, ahora solo era cuestión de volver a nuestro lago y montar el campamento en frente del agua para la mañana siguiente poder lanzar la operación retrovisor.

Nos despertamos sin ninguna prisa y almorzamos tranquilamente mientras el sol calentaba más y más aquel despejado día.
Repasamos todo lo que nos hacia falta porque la idea era quedarnos tranquilamente todo el ultimo día en el campamento descansando y poniendo a punto nuestra partida hacia Rusia.
Nos faltaba el retrovisor de la moto un plástico o alfombrilla de coche para la mochila de la Frankenstein ya que cuándo circulábamos la rueda trasera mojaba el fondo de la mochila y los sacos de dormir. Una chaqueta y dos botellas nuevas de gas para el hornillo de Alvaro.
Cuándo faltaban 3 horas para la hora de comer nos pusimos en marcha, encontramos un desguace / taller donde nos paramos a preguntar por el plástico rápidamente con nuestros dotes avanzados de mímica y señalando la moto entendieron que pasaba. Con un trozo de guardabarros de coche y unos alambres aquellos hombres curtidos nos ayudaron a montar el guardabarros improvisado. En 5 minutos aquello estaba sujeto haciendo su trabajo, era una chapuza pero tenia todo el potencial para que Papanatas Bobus el día siguiente creara una autentica obra de arte.
Les dimos las gracias de corazón ya que no nos cobraron nada y nos ayudaron a montarlo desinteresadamente.image

Justo al lado teníamos una tienda de esport donde Camarada Papanatas encontró todo lo que necesitaba para calentarse el y su comida. Nos fuimos a comer algo por la ciudad para estar preparados para encontrar el retrovisor.
La comida estuvo especialmente buena, con una mención especial al pan, la verdad es que en general todo el pan Georgiano esta delicioso, junto con una buena carne y verduras tenemos una buenísima comida.
El asunto del retrovisor nos tuvo ocupados varias horas más pero de nuevo sin encontrar ninguno que se acoplara.
Decidimos volver a nuestro cuartel general ya anocheciendo, pero esta vez con la intención de cambiar el sitio donde montar las tiendas ya que para quedarnos todo el siguiente día allí queríamos un poco de sombra que nos protegiese del fuerte sol.

Puntual el sol vuelve a salir, iluminando los toldos de nuestras tiendas de nuevo.
Nos despertamos acalorados pero esta vez con un par de sombras al lado donde poder almorzar fresquitos.
Camarada Papanatas va partir a la ciudad a buscar su nueva visa Rusa y a actualizar mapas y demás información con su movil nuevo, mientras nosotros nos quedamos con las tiendas arreglando el nuevo guardabarros tunnig lavando algo de ropa en el lago y haciendo le algo de mantenimiento a nuestro hornillo de gasolina.

El día paso rápido y pudimos terminar nuestras tareas, aquí os dejamos una foto de nuestro Bobo curando nuestro pobre hornillo que ya le costaba funcionar bien.

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El día termina con una bonita puesta de sol y un fuego a tierra para despedirnos de Georgia!
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3 comentarios en “La espera de los 4 días

  • Quins paisatges mes macos . Es nota que esteu disfrutan de la experiencia que esteu vivin . Vinga nois que falta menys per aconseguir la vostre fita . Sou uns CRACS . Molts petunets . Cuídeme la FRANKENSTEIN . Jajaja.

  • Cada dia que passa no ens deixeu de sorprendre amb les vostres experiencies, aventures i desventures.

    Anims que això ja ho teniu coll avall i sense donar-nos conta ja estareu de tornada amb la motxil·la plena de anecdotes.

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