Nos salvaron la vida!

La noche anterior fuimos a dormir temprano ya que la zona se lleno rápidamente de mosquitos. Eso nos izo despertarnos con el sol, descubriendo que los mosquitos se habían ido.
Recogimos nuestros trastos y aprovechamos para tensar la cadena de Camarada Papanatas y engrasarlas un poco. Cruzamos de nuevo el puente de madera para volver a seguir la carretera que tenia que llevarnos cerca de la frontera con Kazakstan.
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Marcamos un punto más adelante para encontrarnos ya que la Suzuki volaba en comparación con nuestra pequeña Frankenstein. La idea era ganar tiempo ya que Camarada Papanatas aun no había comido nada y si se avanzaba con su moto podía almorzar como un señor.

Las motos rugían bien y la carretera nos permitía circular rápido.
Al cabo de unos 80 kilometros encontramos un control policial, nos hicieron para allí y un policia nos indico que hacia unos 15 minutos acaba de pasar un mallorquín con otra moto, sin ninguna duda nuestro compañero papanatas.
Íbamos bien, la estepa era infinita y llana el asfalto estaba perfecto había un sol espléndido y no teníamos nada de viento. Pensábamos que no podíamos pedir nada más, pero en realidad si, que aquello continuara igual. El asfalto de pronto terminaba y dejaba paso a una pista bastante maltratada y arenosa. Paramos y chequeamos el mapa en busca de información. Teníamos 70 kilometros de distancia hasta el punto de encuentro con nuestro compañero pero desconocíamos el estado de la pista, otra opción era dar un rodeo de 250 kilometros por otra carretera asfaltada. Decidimos retroceder al ultimo cruce donde había una gasolinera, allí podríamos preguntar por el estado de la pista y rellenar los jerrycanes de gasolina y cargarnos de agua si era necesario.
Llegamos allí y empezamos a preguntar a la gente. Varias personas nos confirman que los 70 km de ruta son todos de pista. Ante este panorama y recordando Georgia decidimos conservar la mecánica de la moto para Mongolia, ademas Camarada Papanatas con su moto habrá tomado la ruta asfaltada.

Sabiendo que los 250 km nos costarían 4 horas encima de la moto, nos pusimos en marcha rápidamente para encontrar nuestro compañero.
Rodamos y rodamos por una estepa interminable con carreteras rectas infinitas. Paramos a la mitad del recorrido a repostar en una pequeña gasolinera de pueblo ya que según el mapa era el único pueblo que íbamos a encontrar en todo el recorrido.
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El paisaje repetitivo va cansándote psicológicamente pero cuando vimos nuestro primer par de camellos del viaje nos recordaron que aquello no era una broma.
Al final ya entrada la tarde llegamos al cruce, pero para nuestra sorpresa allí no estaba Alvaro.
Una hora despues aparecio, todo lleno de polvo y con cara de cansado nos conto lo sucedido.
Entre en el maldito desierto pensando que era una zona de obras y que en un rato terminaria. Quando paso un rato y no terminaba pense seguro que estoy cerca del asfalto no voy a dar media vuelta ahora. Pero aquello no terminaba, se me consumio la bateria del movil y me quede sin GPS y mapa. Entre con muy poca agua y tambien se me termino. Aquello no terminaba nunca incluso escribi vuestros nombres en la arena por si veniais detras de mi. Aqullo dejo de ser divertido y me empeze a precupar porque tampoco habia otros coches y aquello no terminaba. Unos kilometros despues tras unas dunas encontre a unos militares Rusos con unos todoterrenos. No ser si mi cara de asombro era más grande de que la suya, porque al verme llegar con mi moto de carretera por aquellas pistas no davan credito de aquello incluso sacaron la camara de fotos.
Yo solo podia pensar que estaba salvado! Madre mia que mal rato pase sobre la moto pensando que al igual se me terminaba la gasolina.
Me dieron una botella de agua y me indicaron el camino correcto ya que por lo visto me habia equivocado en algun punto, me informaron que aun me quedaban como 40 kilometros de pista y que toda aquella zona era sin asfaltar.
Al final después de mucho sufrimiento y 70 km de pista probablemente pasando el peor rato de mi vida llegué al asfalto, me fui a cargar el movil y a buscar agua al pueblo y ahora he llegado aquí.
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Después de tal odisea y de que un comboi militar de camiones rusos saliera del desierto cruzándose delante nuestro decidimos continuar unos kilometros más.
Continuamos circulando por asfalto unas horas más aun que aquello no duro mucho ya que la carretera desaparecía dejando sito a una gran pista. Circulamos todo la tarde entre pistas y trozos asfaltados intentando llegar cerca de la frontera con kazakstan.
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La luz fue cayendo poco a poco y después de un algo día decidimos seguir circulando de noche con la intención de llegar a la ciudad de Astracán para descansar en un merecido motel.

Un comentario en “Nos salvaron la vida!

  • Uff !! quin patiment…. la aventura es la aventura però a vegades també arribar a angoixar.

    Sort que tot va acabar bé i que els soldats queden sorpresos al veure-us que si no potser no tindrieu tanta ajuda.

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